Publicado en Bienvenida a las armas

Cromofobia

Asustados de los hombres

con el naciente amanecer,

los gritos

del pasado mastican

del aire que brújulas mece.

¡Tantos ancianos con el puño

joven, las amapolas

rellenas de olor a horizonte,

el traje de faena inmaculado,

la sangre in crescendo hacia

el eterno coro de ángeles obreros!

Sobre la mar de los panes y los peces

un monstruo camaleónico

anda disparando

a las sirenas, cambia nombres

a los dioses mitológicos,

adorna de epopeya a asesinos

generalísimos.

Un televisor y unas fake news

exorcizan a los pinceles

del arco iris. Vestida de Cenicienta

queda la mujer que engañó

a la serpiente, las rosas

paren espinas, hacia Madrid

unos zombies come sueños

viajan desde la realidad indigesta.

Se para el Universo

a contemplar el match point.

Un telespectador emite

un venezolano eructo, un pedo

bilbaíno

provoca tumultos en Gran Vía.

La derecha siente dormido

el brazo ejecutor. Brillo

se saca al gris del NoDo.

Publicado en Poemas

Filípica

El verso afilado

para matar a la eterna madre

de ubres marchitas. Edipo

su filípica ensaya,

chuleta tallada en el cainita brazo

que suavice adivinanzas y laberintos.

Mil padres de esperma adormecido

mueren en las bocas de la etílica danza.

Edipo en selfies

urgándose el miedo a matar espejos.

Desempolvadas preguntas retóricas

se traducen al idioma del instinto.

Disimula Edipo

con sonrisas de curva perfecta.

Publicado en Poemas

Calcetines blancos

La muerte no lleva arrugas

en la camisa,

ni calcetines blancos.

Es puntual cuando quedamos,

y una vez, quise adivinarle

una mueca de empatía.

La muerte habla de usted

y miente para disfrutar

ser la única verdad en los telones

que decapitan la obra.

La muerte se ha cruzado contigo

en el semáforo. Una avería

provoca que este no cambie

a verde.

Publicado en Poemas

Charlas políticas

Están lloviendo mis manos

sobre la tierra seca

de los pisos exclusivos.

Una rana con smoking

me exige regar sus pies.

La luna engordada por amores

primeros, se escabulle

de las charlas políticas.

Están lloviendo mis manos

sobre los a punto

de ahogarse.

Una gata en celo

maúlla a las siete vidas del amado.

En el norte sacan los inviernos

a vencer al sol.

Están lloviendo sobre

los pasos a tu puerta,

mis manos.

Una araña arrogante

se niega a limpiar esquinas.

Las estrellas se bajan luz,

para no molestar al tedio.

Están lloviendo,

pero mis manos están secas.

Unos días fríos de relleno

acurrucan a varios mendigos.

La norma es un paraguas

olvidado en la oficina.

Publicado en Esmeraldas

Una vez

Envés de las hojas

tantas veces,

hoja del abismo

por escribir,

veces del envés

oculto al sol

escrito en miel

cínica. Tantas

veces yo,

tan pocas tú,

tan Dios, a veces,

el fin y su letra pequeña,

el cosmos en tus olas,

en tu dialecto árabe…

Tan poco a que aspirar

si no tú, una vez,

y soñar la regresión,

y que me desempolves

las pesadillas.

Publicado en Poemas

La soledad de los suicidas

Te acompaña en la cena

tu yo aterrado,

misma mirada fría, traje

impoluto. Conversación

sobre el tiempo, próximo

campeón de Liga, alguna

barbaridad en boca

de populista de moda.

Te acompaña tu yo aterrado

de tu tú aterrador.

No imagináis una buena noche

con la cena fría

como la soledad de los suicidas.

Publicado en Tiempos del destierro

Tus ademanes

El fin tiene tu rostro.

Los naufragios mecen

todos mis suicidios.

¡Has inventado tantos

regazos en mis espejismos!

El fin tiene tus ademanes,

y tu sonrisa forzada.

El fin bosteza, a veces,

y nos escucha declamar

vacío que solo entiende

el desamor taciturno.

Publicado en Poemas

Temporal

Viento en semifusas

sobre adagio en calderón.

Silencios alados

y nota pedal de la lluvia.

Tonalidad menor los coches

rugen . La muerte

dirige la obra,

el compás a veces confunde.

Publicado en Poemas

Envuelto

Estaba el ser

vestido con su piel incolora,

recostado sobre la juventud

de la nada absoluta.

El destino abrió la puerta,

y entraron los acordes menores,

los semáforos de imperiosos verbos,

futbolistas egocéntricos,

los perezosos abrazos.

Un big bang de dioses

y colores abigarrados,

como metralla esparcida

por la memoria,

cayó y se formaron

los sexos…y el odio parásito,

el que vive de las sobras

del amor, envuelto en calendarios.

Está el ser al acecho de ser Ser,

encañonado por el ojo moral,

la erosión del racismo,

el ostracismo

de la existencia en el mar

sin hacer pie…

Publicado en Poemas

Invierno

Ya viene el invierno

con su aliento hueco

a mecer mis albas,

puñal de mañanas.

El invierno viene ya,

muerte sin compás,

asesino de flores,

lluvia salobre.

Ya el invierno viene

y despierta serpientes,

tormenta al acecho,

árboles sin pechos.

Viene invierno, ya, él

azul ataúd y la hiel,

réquiem y murmullo,

homicidio en susurros.