Publicado en Poemas

Calle Farándula

Trapecistas en baja médica

por vértigo

en la calle Farándula,

atentos a la delgada línea

por la que camina el atardecer

hacia la muerte.

En la calle Farándula duermen

todos los payasos

casados con heroínas

que ganan las batallas todas.

Elefantes

adictos a dietas milagrosas,

envidian bikinis incoloros

en los escaparates-espejos.

Los bares cierran a su hora

en la calle Farándula, adoctrinados

por las multas y el látigo

de los domadores de hombres.

Unos magos repiten trucos

que los niños vieron en YouTube,

y unos malabaristas extranjeros

esconden

el Parkinson del alma.

En la calle Farándula hay sueños

de todo a un euro y bares

que se la clavan a los guiris,

leones transexuales

que disfrutan el sado

y mujeres barbudas

abrumadas de feminismo.

¿Que quién soy yo? Simplemente

el taquillero del circo. Nunca

salgo por la calle Farándula,

no sea que el mirar atrás

me convierta en estatua de sal…

Publicado en Poemas

Metástasis

Erupciona la mar

unas olas soñolientas. Este aire

que abrillantaba los silencios

me susurra

el fin. El ahora de cariados

recuerdos forma tormentas

ingenuas, indigestas, pueriles…

Fui una vez un hombre erguido,

el mecer del tiempo, los ojos

del amor. Los brazos me amputa

el pasado, ningunea el universo

debajo de la piel. Spinoza

viene surfeando sobre la quietud

que mata. Cierro mi ser

y mastico a Dios,

me reencuentro con el timo

del Más Allá.

La metástasis

del desamor, mudo y ciego,

se manifiesta al fin en infinitivos

arrogantes y pétreos.

Publicado en Bienvenida a las armas

Constitución

Constituyeron

los días de ayuno y las noches

de estrellas impares.

La democracia balbuceó la tabla del Uno,

y ya superamos el desastre del 98;

obreros con Tshirts,

con un Naranjito gordo y pesoísta,

limpiaban los excrementos

de las ecuestres esculturas

del Generalísimo superlativo.

Constituyeron

el harén del rey y la NATO

con misiles sabor comisión,

y una cruz para subrayar el laicismo

de los escolares monárquicos.

El asturiano príncipe sacaba

matrículas, tantas

como peces le picaban al

lugarteniente,

la corrupción siguió entre trajes

con corbata y desfiles. La reina

se quedó en la torre,

los fascistas se vistieron de pana,

los obreros veían al cicerón

Felipe, los que andaban sobre las aguas

hicieron un Pinocho Aznar.

Constituyeron un librito

que los hiciera imprescindibles.

En el cajón del Palacio

donde se inventan las crisis,

metieron varios huevos de águilas ,

y a unos jueces que abanican

a Dios cuando viene a amamantar

las guerras de españoles huérfanos.

Publicado en Bienvenida a las armas

Tacón de aguja

Hay un epílogo

en cada mujer a la que fallaron los cálculos.

Las faldas se planchan a sí mismas

cuando no dan miedo las morales.

En algún tacón de aguja

se subieron varias religiones,

lapidaron a alguna mártir,

hicieron santo a un hombre vulgar.

Hay un fin que se presigna

en cada hombre que el polvo

limpia a un útero

en el verbo del vivir. Una barba

asfixia el respirar

de las hadas en el camerino.

Hay, o no, una trama

en el teatro mundo. ¡Lástima

que no tod@s

quieran hacer de buen@!

Publicado en Poemas

Diablos digeribles

El diablo coge el bus en mi misma parada.

Habla tan poco como el resto, e igualmente

ahorra en buenos días y en dar tabaco.

Con el rabillo del ojo

juzga a todos, perpretando

asaltos definitivos al podium

de la escalera social.

Quizás, agradecería

una avería, un accidente

y llegar tarde al Infierno,

ser invisible y prescindible.

Libre de cuernos, rabo y azufre

en el día a día, todos somos

diablos digeribles.

Publicado en Bienvenida a las armas

Obreros mustios

Las veces en que Superhombre

fui, son tan invento

como revoluciones

de obreros mustios. Solemos

poner aún demasiadas

reglas al lenguaje, cerramos

demasiado las bocas

cuando la Verdad apesta

a ebrio. Un brazo en alto

para la portada de la mentira,

y luego a casa

a pensarnos florecer;

versos de las epopeyas,

tan asonantes como el despertar

adoctrinados

por las ventas y las gráficas.

Publicado en Naima

Del odio y los diluvios

Van a secuestrar, Naima,

tu inocencia erguida,

y a alimentar mis ojos

con las sobras

de la gula. Allí donde

amanezcas, seré rocío,

el desperezar de las lombrices.

Van a secuestrar, Naima,

las noches de estrellas;

cuando sientas su brillar,

los columpios de la niñez,

la risa incorrupta, aún,

estaremos en la alfombra

mágica,

y de una lámpara con melodías

suaves,

la oscuridad saldrá, tenue

como mala hierba del odio

y los diluvios…

Publicado en Poemas

Elixir ámbar

Un bus a ninguna parte

lleno de timidez con legañas.

Una duda al rescate

de la niebla, creando la mañana.

Iba por otra limosna

al piso franco del destino;

tristeza había en la sorna

de su voz, luna llena y lirios.

Me habló del sabor del aire,

de la música de los vertederos,

reflejo de sombras sin hambre

del amor cuando echa el aliento.

Se guardó

que ahora no paga dádivas

cuando se burla de Dios,

e invisible lo vuelve

su elixir ámbar.

Vive el semàforo en rojo

dejándose atropellar, dijo,

la sobra de verdes lobos

que engullen con ceño fruncido.

Los fantasmas, ya se sabe,

arrastran cadena y tormenta,

viven en la Babel del desastre

en idiomas varios, en la ribera

del sueño por alicatar,

en la conversación con la suerte,

en los destinos por adecentar,

en la carta trucada por la muerte.

Se olvidó

de medir silencios en este lado

y quedarse en el adiós

de los hombres inservibles,

excremento del pecado.

Publicado en Bienvenida a las armas

Bolívar

En el Altiplano,

se han escondido once millones

y medio de esperanzas.

El útero de Evo se secó

como los diluvios

que traen ahogados

a orillas de la Ley. Uncle Sam,

a horcajadas sobre la indomable

vida, clava

espuelas en hombres

ametrallados por el color del oro.

Se agranda la franja roja

en la bandera. Bolívar

camina torpe con maniatada

boca, con la espada herrumbrosa,

con el ego de los States

saciado.

Once millones y medio de fantasmas

ateridos de frío erupcionan;

la lava sepulta al amanecer…

Publicado en Bienvenida a las armas

Polifermos

El tiempo ya no respira. Debajo de las arenas privadas

había calles de barricadas de saldo. Se prohíbe la Historia

de los hombres que silbaban. La libertad con alambradas

se pare en los juzgados. El Sol busca en la noche sombra

que proteja de Polifermos con dos ojos y apologías en uniforme.

Sudan los palacios muerte y adictos de Antena 3.

Una paga extra y un sindicato con colorines de la moral rompen

el himen. Los obreros con la mano alzada amamantan el ayer

y encuentran manjar la incógnita de la voz que les miente.

Sobre los púlpitos del mañana carraspea un televisor y finge

la mudez de los monstruos enamorados. Una bandera siente

ser ondeada por úteros que disparan niños bolcheviques

para desmembrar a base de versículos. El cielo

baja a alimentar los piojos de sus cabezas atonales, y la danza

se vuelve marcial y difícil como a las máquinas el anhelo

de un abrazo. Acaudilla la desmemoria a los soldados de la vil españa…