Publicado en Esmeraldas

Dragones de siete cabezas

Unas olas encadenadas

a la noche de sanlúcares

que mueren.

Sobre las barcas llama

el destino, entonando

cantos de sirena. Un susurro,

quizás,

secará el Guadalquivir. Las arenas,

sumisas en adagio fúnebre,

invitan lascivas a dragones

de siete cabezas y diez cuernos.

La muerte nos seduce

con la noche excitada,

espléndida en mareas.

Unos barcos ajenos e inocentes

se adentran, penetrantes

cuales reos son, en el imperio

de la nada. Alumbran

el cielo la venganza y la vejez.

Canas viste el silencio del salitre.

El Guadalquivir se reencarna

en muerte que muere matando

el desamor.

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Publicado en Esmeraldas

Tú regazo

Con absoluto nudillo de universo

llamas 

a mis ausentes vidas.

Tu regazo en todos los intentos 

de primavera. Vuelvo a las hadas

de la niñez. Me acaricias

con el viento tenue, el alba

envuelto en tu ausencia tímida,

los pétalos en fragancia de tu aliento.

Mi niñez y tu regazo.

El Guadalquivir y su abrazo.

Sanlúcares en los ojos raudos,

Esmeraldas armonizando…

Publicado en Esmeraldas

Se reencarna

La tormenta se reencarna, sí,

pero desde el Big Bang envidiado por el Ser

en que vivimos, nos quedan restos

de cielo limpio.

Han dejado de invernar los sanlúcares

en movimiento que nos observan.

Y nos regalan sus ojos.

¡Acicalémosnos con la fragancia

de los pajarillos en quintas justas,

vistamos el horizonte de color verde,

muramos al vigilar del aguacero

y su azufre sangrante

sobre la vejez de los guadalquivires!

Quizás el tiempo nos golpee 

con arrugas en el yo dual,

mas es amor disfrazarlas

de maravilla…

Publicado en Esmeraldas, Naima

Trinidad

Esta alba donde mi Big Bang

elimina efectos secundarios.

Esta Naima adosada a mi instinto.

Este Guadalquivir que mece

las melodías y adjetiva Esmeralda.

Este ser raído de valles desconchados,

orondo el pensamiento, oloroso

de los ojos que me abrazan

con el sol y el verdor.

Existo en la trinidad, en mis tres amaneceres, 

en mis tres muertes, en mis tres

perspectivas del río de mis vidas

boquiabiertas…

Publicado en Poemas

El mar tramando

El mar tramando.

Dos nubes se acercan libres

cuales olas, sujetas a la inmensidad.

Sobre Doñana arde un sol 

mestizo que esconde

secretos. Gaviotas amputadas

al volar, vigilan estúpidas

el morir del río. Unos barcos

roba sueños desaparecen

hacia el horizonte de estruendosos

infiernos. El mar tramando,

no ha tiempo a la calma.

 

 

Publicado en Esmeraldas

Nuestra boca hermosa

De nuestra boca hermosa,

se escapan pétalos risueños.

Hemos inventando tanto ya

(primaveras impulsivas, algún invierno

que pasaba sin rumbo, todo el Barrio
Alto

engalanado de tus caderas);

respirar como calmas naciendo

es nuestro amar huracanado.

Miras con el mirar en los ojos esmeraldísimos

dentro de todo Guadalquivir

que te guardo. Sabías con la sapiencia

del amor; ahora me dibujas

en el lienzo de sanlúcares inmortales…

Publicado en La primavera azahar, Sin categoría

Seremos río

Cuando sea la Híspalis de nuestros abrazos

la ciudad a encontrar entre las leyendas,

seremos río que bañe la entereza

de sólidos muros y tiernos regazos.

Seremos el guiño del espacio mirando
al tiempo,

las sevillas de las auroras cantadas,

el deseo en la calma de lo honesto

respondiendo al sol de las miradas.

Los cuándos y los dóndes malsonantes,

la escarcha sobre el poema no acabado,

el aullido del desamor que tiene hambre

navegarán en nuestras aguas río abajo.

Publicado en La primavera azahar, Sin categoría

Espejo

Ahora soy color. Soy un espejo de Sevilla.

Pretendes ser mi Guadalquivir, llegar

al centro, inundar los estadios de fútbol,

ahogar lo que sobra. No quiero tu baho.

Quiero ser olor, Sevilla que te contemple

en el fluir hacia el mar del tiempo,

hacia Sanlúcar en la calma de nuestras

tormentas; el olor de la pureza

en los callejones, con el aire que nos desnuda,

con Sevilla reflejada en tus aguas mojándome…

Publicado en La primavera azahar, Sin categoría

El no tiempo

El no tiempo.

Santa Cruz, Los Pajaritos, Rochelambert,

Triana, Nervión derrumbándose

en los versos del olor consagrado.

Sevilla en sus suspiros últimos, ando

todos sus recovecos, soy en todos sus nombres,

tarareo todos sus sonidos, en las angostas

calles me saludan las religiones, la historia

me alumbra, pasan los barcos de Indias,

capital del mundo en los espejos, Torre

del Oro vigilante, me convierto en río,

los infinitivos se acercan, los -ando

de los mortales, Guadalquivir abarrotado soy

con tus aguas cruzándome, hacia la inmensidad

inmedible, hacia el Amor que nos mate…

El no tiempo.

Publicado en La primavera azahar, Sin categoría

Santa Justa

En la prisión de Santa Justa, donde los trenes

comen del destino en círculos, donde encuentran

la sevilla más femenina los peregrinos del norte,

vivimos encadenados a nuestra bendita esclavitud.

¡Nos amamos tanto entre los destinos que iban y venían

agazapados etre el gentío que pasaba sin decir adiós…!

Vislumbraremos cuando el Juicio del Final de los hombres

llegue en 13 y quizás martes, nosotros en los sábados

de cervezas y besos al mediodía del sol que aleja

la podredumbre en las sevillas eternas. Me levanto

giráldico a mimar tus recuerdos de estatuas que sonríen.

Somo ya tan dioses como queramos, esclavos del cruce

de destinos que nos trajo al existir, para fusilarnos

a miradas perennes, tan profundas como nuestro río…