Publicado en Poemas

Sunt

He caído

en este mismo calvario en otras vidas.

El horizonte se acicalaba

demasiado,

estaba yo abstraído

mi perfil bueno mirando,

reflejado en la alabanza

de mi yo joven.

Ahora la cruz pesa más,

gente que corre

a tu auxilio no queda. Se acaba

pronto la pubertad

y llega

la crucifixión sin avisar;

te coge de improvisto

descubriendo pegas

a los magos de la infancia.

He caído

en este mismo calvario en otras vidas.

Es consuetudinario

a los que nos dan miedo los espejos

que hacen burla, ergo sunt,

con el empeño

que robaron a mi risa.

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Publicado en Poemas

Sofá y serie

Nos caducó Dios al fin.
Su stand-by nos mastica
y luego nos vomita.
Somos obsoleto festín,
espejismo en la huída,
tongo en cualquier ring.

La piel del televisor,
comida para pájaros,
balas de la razón,
el abismo del ánimo.

Dios en stand-by,
con el vosotros 
del amáis
cual legañas de Sus ojos.

Nos tiró a la oscuridad
sin separar trapos varios,
ni destinos al azar
de hombres de barro,
sin separar la maldad
de los dientes humanos.

El mirar de la duda,
los lobos amables
en trueque de hambre,
el llorar de la lluvia…

Dios en domingo
de sofá y serie,
mirando el ombligo,
roncando vuestra muerte.

Publicado en Poemas

La moral y la calma

En gerundios, otra vez,

atravesar tímido

con voz de caos y después

la afonía ante el público,

que siempre es sordo

y agita joyas, ¿eh, John?

En gerundios salvajes y corvos,

animalados, en el ciclón

cuyo daño controlado y permisivo

es, pródigo en sensacionalista

show, gritos ante el ritmo

adolescente sin epílogo y sí prisa.

En gerundios en que muriendo

como fantasmas culpables

somos el siendo del horrendo

tercer acto, muerte amable

si acaso, disfrutando del error

de haber vivido siendo fragua,

juventud en huracán, el hedor

que acabe con la moral y la calma.

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Ferro despierto

Soy jaula,

y los barrotes me acicalo

con quienes mato cuando nadie mira.

Soy la nada

del sofá casi adormecido

el principio o el fin, el otoño de la huída.

Cuando todos duermen

salgo a avivar el fuego.

La suerte

de las alas invento, la quimera

de los hombres libres,

la dulce espera del reo

ante rostros sin nombre de los alguaciles.

Soy. Eso es más que un lector

acomodado a unos versos

de hedor

pusilánime, ferro despierto

acuchillando el desaire

de ser solo en el espejo,

los puntos suspensivos con sangre

de las nieblas civiles…

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Me amanece

Me amanece la cizaña

de la gente en erupción.

Los ladridos del vecino,

regañando a los árboles

en alopecia otoñal,

los perros declamando

odas a lo ingenuo, me resucitan.

Me amanece la cizaña,

habita en el vacío círculo

de mi yo aparcando,

de mi yo muriendo

en las penumbras de la tarde

fósil. Me amanece la noche,

y ahí ya me rindo a los infiernos:

conocen al Dios

del que me río cuando

se olvida de señalarme los caminos

menos iluminados por Su sombra.

Publicado en Poemas

Youtubers

La conciencia me observa desde el confín del tiempo. Sobre mi puñal

descansan los epílogos. Dios es un bedel

chismoso, con próstata y amante
de los reflejos deformes.

Un par de destinos copiados al sistema vienen caminando

sobre los sueños uniformados, una mujer

de seis pechos amamanta la Trinidad, huérfana de religión estable.

Hay Verbo en las lascivas bocas
de los arrianos, un grito en la garganta

del Futuro. La Carne se arrastra
por los arrabales del Averno,

un diablo en erupción maligna anuncia el golpe de Estado

y un espectador imbécil aplaude ante las risas enlatadas. Doce

Youtubers cocainómanos montan guardia ante las puertas de la Nada.

Mi conciencia me alerta de los trucos de la Muerte. En alguna web

mi laptop inmortal encuentra su prisión spam. Me quedo en el desierto

mientras lo arreglan. 40 días solamente.

Los poemas buenos, y más si son trascendentales, no acaban en adverbios

de mierda, miedo y resurrecciones

cartón piedra.

Publicado en Bienvenida a las armas

Altura

Érase una vez un primate intentando medir la profundidad de un abismo cualesquiera. Cuando el macho alfa, envidiando aquel acto de ego no autorizado por su absolutismo sin cuestión posible lo empujó al vacío, el primate comprendió la dimensión real de la caída mortal, fuera cual fuese la altura dada.

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Cueva

El volcán eructa.

Cubre la lava los recovecos

donde se aman los adolescentes.

Huele a casi noche, los semáforos

se despiden en rojo, alguno en ámbar,

ninguno en verde. Un eco

repite de memoria un gospel,

el antídoto a la soledad.

Un banquero menos malo

se eterniza abrazado a su pecuniaria

pestilencia. Se hace silencio

tras el saqueo y el caos.

Algunos arrastraban felicidad

y recambios de ambientadores.

Las fotos de Instagram

recogen tan insólito evento.

Se venden entradas

para ver los cuerpos calcinados.

Hay más tecnología, pero

las mismas piedras edulcoradas.

En el periódico de mentiras tenues

vienen anuncios ofertando cuevas…

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Asesinato

Haremos la guerra

mientras deportemos al amor,

que tendrá un tic en algún recuerdo.

Dejaremos la trinchera impoluta,

como si no pasara nada.

Sonreiremos a la muerte, saludándola

al pasar a desahogarnos con alguna

droga snob.

Le hablaremos a Dios de tú a tú,

con el arma de Zaratustra

traduciendo las biblias que bostecen.

Seremos seres con legañas

y mal olor neoliberal,

y ardor en el arrepentimiento cool.

Haremos la guerra con los orgasmos

fingidos. Nos acostumbramos

a que el Superhombre nos abandonara

tras planear el Asesinato.

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Ajeno

Un mar ajeno al tiempo.

Estoy en constante marea, altiva,

como noche entregando personajes

al destino indigesto.

La nada en masculino, deriva

altisonante de los que a Dios

arrancamos silencio, se manifiesta.

Hago zozobrar varias barcazas,

aun en la entereza 

de los hombres que saben ser alba.

Me cree Él  de su parte. Un ciclón,

la fuerza de mis entrañas todas

en dominante tensión verdiana

soy, fui, seré, flexionado en olas,

la resaca después del mañana 

inalcanzable para el ser bípedo 

que asimile el compás, el ritmo

de matar Altísimos placebos.

Ajeno al deseo de asesinato, 

soy muerte, antónimo de relojes,

vuestra respuesta retórica, ambos

lados del Superhombre. Noches..