Publicado en Esmeraldas

Dragones de siete cabezas

Unas olas encadenadas

a la noche de sanlúcares

que mueren.

Sobre las barcas llama

el destino, entonando

cantos de sirena. Un susurro,

quizás,

secará el Guadalquivir. Las arenas,

sumisas en adagio fúnebre,

invitan lascivas a dragones

de siete cabezas y diez cuernos.

La muerte nos seduce

con la noche excitada,

espléndida en mareas.

Unos barcos ajenos e inocentes

se adentran, penetrantes

cuales reos son, en el imperio

de la nada. Alumbran

el cielo la venganza y la vejez.

Canas viste el silencio del salitre.

El Guadalquivir se reencarna

en muerte que muere matando

el desamor.

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Publicado en Esmeraldas

Serpentinas

Aprendo a cubrir del color esmeralda

las fiestas

de no cumpleaños.

Me reencarno en luna imberbe

sobre tu piel cielo,

estrellado con utopías por zurcir,

con sanlúcares reflejados en el blanco,

arco iris de nuestra fisión.

Exploraremos en serpentinas,

en vuelos de gaviotas, en mirar

de linces, en vida

reencarnada de vida.

Bajaremos a dar de beber

al Guadalquivir, derramándonos

desde el sueño de las manos

que se tocan.

Publicado en Esmeraldas

Crisantemos

El amanecer es nuestro sudor.
Nos entran en los ojos 
       la desnudez de los crisantemos esmeraldas,
las lenguas erizadas del nacer guadalquivires.
    Cimentamos
la unidad en symposios espejados.
Úteros de la otredad extenuada,
la conquista
       de la calma. El morir
más leve; entre millones de manos,
la inmensidad
de la siempre
                   tenue dualidad.

Publicado en Esmeraldas

Tú regazo

Con absoluto nudillo de universo

llamas 

a mis ausentes vidas.

Tu regazo en todos los intentos 

de primavera. Vuelvo a las hadas

de la niñez. Me acaricias

con el viento tenue, el alba

envuelto en tu ausencia tímida,

los pétalos en fragancia de tu aliento.

Mi niñez y tu regazo.

El Guadalquivir y su abrazo.

Sanlúcares en los ojos raudos,

Esmeraldas armonizando…

Publicado en Esmeraldas

Se reencarna

La tormenta se reencarna, sí,

pero desde el Big Bang envidiado por el Ser

en que vivimos, nos quedan restos

de cielo limpio.

Han dejado de invernar los sanlúcares

en movimiento que nos observan.

Y nos regalan sus ojos.

¡Acicalémosnos con la fragancia

de los pajarillos en quintas justas,

vistamos el horizonte de color verde,

muramos al vigilar del aguacero

y su azufre sangrante

sobre la vejez de los guadalquivires!

Quizás el tiempo nos golpee 

con arrugas en el yo dual,

mas es amor disfrazarlas

de maravilla…

Publicado en Esmeraldas

Gusto

Gusto de cumplir años

todos los segundos de mi existencia

siendo tú.

Gusto de regalárteme de la tarta

siendo horizonte de mis valles

con el sol sonriendo.

Gusto de serte, porque tu yo-espejo

se refleja en la perspectiva

última, con un suspiro

voraz en gula de mi esencia.

Publicado en Esmeraldas

Ambos

Cuando sepa ahogarme

en el Guadalquivir que emana

tu esmeralda piel, blanca al fin,

susurraremos el verso tenue

de las aguas,

el silencio sinfónico del existir

para el cosmos de la paridad.

Cuando sepa ser sanlúcares

en los rincones del alba en primavera

absoluta, explotaremos,

verdes hacia la inmensidad,

dando vida a toda hoja asesinada

por otoños borrachos en las riberas

de lo efímero.

Moriremos en un epílogo pueril

que nos resucite en este lado de la fantasía,

donde el amar es gerundio de ambos…

Publicado en Esmeraldas, Naima

Trinidad

Esta alba donde mi Big Bang

elimina efectos secundarios.

Esta Naima adosada a mi instinto.

Este Guadalquivir que mece

las melodías y adjetiva Esmeralda.

Este ser raído de valles desconchados,

orondo el pensamiento, oloroso

de los ojos que me abrazan

con el sol y el verdor.

Existo en la trinidad, en mis tres amaneceres, 

en mis tres muertes, en mis tres

perspectivas del río de mis vidas

boquiabiertas…

Publicado en Esmeraldas

Nuestra boca hermosa

De nuestra boca hermosa,

se escapan pétalos risueños.

Hemos inventando tanto ya

(primaveras impulsivas, algún invierno

que pasaba sin rumbo, todo el Barrio
Alto

engalanado de tus caderas);

respirar como calmas naciendo

es nuestro amar huracanado.

Miras con el mirar en los ojos esmeraldísimos

dentro de todo Guadalquivir

que te guardo. Sabías con la sapiencia

del amor; ahora me dibujas

en el lienzo de sanlúcares inmortales…

Publicado en Esmeraldas

Nuevas metamorfosis

Le hemos borrado el rostro a los adioses

marciales, a las arrogancias

de los semáforos que guiñan vacío.

Le hemos hecho burla a la tempestad

y sus ataques de guerrilla quinceañera.

Seguirá la noche inventando

nuevas metamorfosis, 

engañando a la pupila que inventó

el color del postrado mundo

ante nuestro caminar magnánimo.

Intentará secar el Guadalquivir que habita

en nuestro cauce; somos tan agua

esmeralda ya… Nos mofamos 

de la inmensidad asustada

de nuestra soberbia, del estúpido

“nosotros” dual, del diluvio que crea

desbordarnos…