Publicado en Poemas

Veneno en las escamas

Necio soy

al pretender mostraros la inmortalidad,

el arco iris que emana

en las manos que se besan,

entre los que tienen esperanza,

el volar.

Necio me adoráis,

porque la nada asusta

en vuestras penúltimas cenas,

frugales, con la ambrosía

que creéis mi alimento

justo antes de mataros vestidos.

La vuelta a serpientes

os pareció óptima

para vender fruta prohibida,

para desahuciar evas putas

y adanes sumisos. No os

importa la indolencia al arrastraros

mientras

tengáis veneno en las escamas.

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Publicado en Bienvenida a las armas

15-M

El 15-M
salieron a la vida manos con manicura
hecha. También manos cortadas
y amapolas mustias,
la mujer de la limpieza,
el gilipollas quita esperanzas
de alguna sucursal,
yo creyéndome decimonónico
y barricada del París sangriento.
Salimos en la tele. Nos hicimos
unos selfies y rapamos la cabeza
a la caspa. 
Salieron juglares de debajo
del asfalto y del cesto de la ropa por lavar.
¡Éramos tan cool! ¡Éramos tan revolución
como en las americanadas
que nadie ve! 
El poder se puso nervioso.
No hicieron gran cosa: nos dejaron
evolucionar. Fin.
Epílogo:
El 15-M, ¡qué tiempos aquellos!
Yo también estuve, derramándome
como la noche sobre las plazas 
donde crece el aburrimiento.
Águilas nacen en las bocas de la mentira. 

Publicado en Poemas

Inventario

En este inventario

de cadáveres esparcidos

obstruyendo

las salidas, hay pétalos

que arranqué a primaveras

cuando se maquillaban de mujer.

Hay también olas enjauladas

con la soberbia mutilada

por mi cobardía, soles repetidos

del atardecer que me pilló 

currando o en un atasco.

Hay una foto de mi fantasma,

la que rompiste

porque no encontrabas normal

ser invisible, la caja de Pandora

con marcas de las veces que la abrí,

mis venganzas haciendo burla,

tu cuerpo en algún instante,

abrazos amputados en posición

fetal, yo en varias resurrecciones

de prueba.

Lo que no aparece

es el nosotros cuando nos quisimos.

Supongo que mi yo lógico

buscará una solución de mierda

para todo. He encontrado

los ambientadores sin piernas

para huir del hedor

de mis asesinados.

Publicado en Poemas

La justicia que fusila

Quedaré agazapado tras la resaca del olvido,

donde me busque la espada herrumbrosa

sedienta de instagrames y networks

última moda. Quedaré, pues, celoso

de la velocidad del tiempo y sus cicatrices,

explotando en las trincheras

que envolvió la esperanza

y sus bromas pesadas. 

Quedaré en la carrera sin inercia,

en las afueras del lugar del asesinato,

con todas las coartadas

etiquetadas, adecentadas

por la justicia que fusila los presentes

en los laberintos en derrumbe.

Yo quise ser compositor

del canto de las sirenas,

quise ser el amanecer

de los drogadictos de la noche,

abismo sin pasamanos

donde el volar perdiera sus vértigos,

los adjetivos que no hicieran daño,

el verbo sin exhortar los destinos

del amor que se desnuda, ante 

las guerras debajo de la hipocresía

en los relámpagos…

Publicado en Escritos

Hasta que nos muramos

No entiendo qué te pasó por la cabeza las veces que me diste falsa esperanza, ni tampoco porque hay que intentar herir a quien dices haber querido tanto.
Supongo que por los mismos motivos que me llevaron a insultarte y a sufrir de celos porque mi vida te la entregué entera y la crisis me ha dejado fuera de juego. Me jode mucho que precisamente cuando nos queríamos más tuve que volver al Infierno. No sé cómo superar esa etapa de mi vida. Aún tengo pesadillas con ello.Si hubiera ido a verte no creo que te hubieras resistido al amor. Yo tampoco. Pero la que me recogió ardiendo ya en el Purgatorio fue otra persona. Lo mismo que pasó con tu mirada, yo la destrocé y otra alma te la devolvió. Así de fácil….Acabamos tan sin respuestas que tendremos que vivir con ello hasta que nos muramos. Y es aterrador en serio, por mucho que animes a seguir, por mucho que te anime yo a ti, por mucho que nos enamoremos de otras personas muchísimo mejores que nosotros…

Publicado en Bienvenida a las armas

Rostro de mediodía

Cuando el sol en alianza con los buitres

muestra rostro de mediodía,

los esclavos surgen a danzar inverosímiles

sobre las guerras. La Historia

saca lustre a unos asesinos

en detrimento de otros

que descuartizó alguna apología.

El monstruo interior se domestica.

Tragan pócimas de adoctrinamiento

los escolares. No pudieron

ver

la esperanza de los perdedores,

ni sentir su grito último,

lo prohibió el aire viciado

de la desmemoria alcoholizada.

La utopía se rompe como el cristal

que refleje mal 

al vencedor. Nunca las primaveras

dieron más flores a la Patria.

Se asfaltan los sueños perdidos.

Somos ciudades de paletos

donde la mañana esconde el Pecado

soñoliento,

hedor a Tele5, la guerra que acaba

cuando lo diga el No Muerto.


Publicado en Naima

Incoloro y silencioso

El abismo, Naima, es incoloro

y silencioso.

Algunos nacen allí. Otros lo crean.

Nadie se preguntó nunca

cuántos arcos iris puede vomitar

un padre,

cuánto gritar soportan sus piernas.

Nosotros jugábamos a ser camino, 

con los ojos abiertos,

pero la miseria sabe siempre más

y crea malahierba con ojos y dardos.

Publicado en Poemas

Acaso…

Acaso el día en el ocaso 

acaricia el frescor de adolescentes

condenadas al amor. Acaso sonríe,

la noche llega sin invitación,

cena de la luz moribunda, de seres 

hacia sus madrigueras. En una plaza

hay marionetas que ríen de los presentes,

alguien vende inmortalidad en ungüentos

en las puertas de seres escondidos.

Acaso amanecerá y la oscuridad,

sin despedirse, será la nueva huella,

vestida de tristezas, glamour

de los infiernos asomando en la mirada.

Publicado en Naima

Distancia

Me corta la distancia los abrazos.

Unas nubes que escupen realidad

me pegan al suelo que ronca.

Naima esperando se hace gigante.

Yo vivo en Liliput. Como todos los padres

que caminan sobre el mar y son noche.

Publicado en Bienvenida a las armas

Mis terrones

Miro a mis terrones obsoletos

mientras explotan en miles de manos,

preñadas de hambre y vacío.

La madre de todas las chicharras

estalla en mil afonías, se abre el firmamento

y un alza púa herido de blues

para el tiempo del hombre árbol.

La tierra respira violentada de luna.

Unas sombras negras vienen al trote

de sus Audis españolicidas, agitan

y disparan silencio. Hay una coda
cósmica,

almohades con chalecos Lacoste

llaman a la cruzada y al estraperlo.

Miro a mis terrones. Son vómitos

del Madrid en sol que fusilaba.