Publicado en Bienvenida a las armas

Barba crecida

Primaveras

de barba crecida y olvido

paren dientes

que muerdan el amanecer

del amor de dos mitades.

Se patea al Uno;

en baberos de rabia,

tsunamis de Rosario edulcorados

vigilan con Dios en el gatillo.

El amor se desvanece en la voz

y sus ecos paridores de prosa.

¡Cuánto rostro encarado al sol,

ciegos deja los versos, raídas

las manos que tu ser moldean,

a los cuerpos vuelve piedra!

Publicado en Poemas

Atardecer

Quedará el atardecer sin resolver

entre los fantasmas de compras,

entre el amor que dejó facturas a medio hornear,

entre la juventud que no leyó la letra embustera,

entre el tú que quiso ser demasiado yo,

entre las tejas que suenan mal

bajo el pisar gatuno,

entre la poesía que iba de putas y verbos pretéritos,

entre la perdición del partido del sábado,

entre mi jersey de hacer revolución en vacaciones,

entre los versos de Albertis desmadrados

y Onettis muy de dolor de corazón,

entre Dios uno, diablo dos, y yo puse equis.

Quedará el atardecer como mañana mustia

y solemne como la perdición,

como las amapolas pasando fila,

como la corneta sorda en acto ombliguista,

como la religión de ecuación despejada,

como el amor que rechazó mi big bang,

como el silencio que no es de Davis,

como la realidad de los cuentos felices,

como tú sin mí en la felicidad sin ventanas.

Publicado en Poemas

Hazme

¡Hazme la guerra,

de humanidad

despoja nuestras trincheras!

Diluvios súbitos,

cuales suspiros últimos,

la sequedad arrasan.

¡Hazme ser paz,

mata al naufragio

de la otredad!

Súbitos destinos,

cuales ciegos caminos,

el torbellino amasan.

¡Labra mis eras,

de moralidad

despeja nuestras maneras!

Publicado en Bienvenida a las armas

Big Bangs estallan

Unas manos, del amor resucitadas,

tocan la otredad transparente. Nacen

pétalos en las partituras,

mueren los libros sagrados.

Por los pasillos del hombre al fin,

incoloros big bangs estallan,

vomita la adolescencia el arco iris,

los poetas desempolvan versos

de los rincones y las arpas.

El amor sin bigotes que afeitar,

sin corsés para hermosuras temporales,

da los buenos días, eructa un horizonte.

El vertedero viste hoy mejores harapos.

Siempre debería ser un hoy

con los adjetivos de dictador ceño

en el cadalso del olvido…

Publicado en Poemas

Aspiro

Aspiro a un mundo

con gatos de uñas pintadas

y arañas que descansen de tejer.

Las pistolas sin derecho a veto.

Las banderas sin derecho a ceño fruncido.

Aspiro a aspirar

olor de flores libres de pvc y sinfonías

eructadoras de buen aliento.

El cojo con derecho a camino.

El final con derecho a epílogo.

Aspiro a que la vida aparque

donde los niños construyen sueños,

a ser payaso sin motivo aparente,

a que me adoctrinen solamente hadas

y pájaros cantores.

Aspiro a que tú aspires

y devuelvas la sonrisa robada

a tu “yo” de esperanzas polvorientas.

Publicado en Poemas

Ven a ser

El amor es

sin verbos, la respiración

del aire, cuentaolas.

El amor es el empacho

que los felices

no vomitan. El amor

ciegos deja los adjetivos,

los adverbios perennes.

El amor abre amapolas

en la oscuridad del odio,

el pensar de lo árboles.

El amor artículos mata,

al tiempo minimiza.

¡Amor, ven a ser,

hazme invisible

a ataúdes y cenizas!

Publicado en Esmeraldas

Indulto

Quizás nos soñemos sin acné

y sea tan verdad todo, como Dios en todos los precipicios

de pago.

Quizás me quiera la otredad cuando la muerte, el aliento

le eche. Dios

no se presenta detrás de los anuncios,

y grabamos el episodio de la vida de nuevo.

Las tomas falsas del nosotros rezando

muertos de “estar-despiertos”, falsas tomas

son.

A veces Esme me resuelve el laberinto

de las sábanas no lógicas y el roncar de la existencia

es menos culpable.

¡Es tan hermoso amar en tiempos de nacionalimos

de banderas pajilleras! Esme

pide otra; la creación comienza de nuevo.

Mañana un sistema bueno nos negará el indulto.

Una guillotina, cabezas cortará.

La voz del amor que casi no se percibe,

se dará la mano en algún pase a publicidad.

Publicado en Bienvenida a las armas

Padre vuestro

Muertos tras la reencarnación,

por el tanto por ciento

apuñalados,

«y no veo más que sangre»

a la espinilla de mi ventana virtual.

Virus que estás en el aire,

¡perdónanos! Hombres sin boca

para el ataque, hombres sin alma,

a la deriva, arrancan ojos

a tus caricias; la quietud

nos enjaula, corta de los pájaros

el volar e inventa nuevas alas.

Y reencárnate varias veces,

sal en Ana Rosa (de los vientos calmos),

pon un 155 en tierras de fondos buitres,

ilumina las iglesias, contrata

full time a Jesusito de mis miedos.

Amén, si tal…

Publicado en Esmeraldas

Impostora

El lugar será

un cuando inocente y nervioso,

unas manos con el verso

y la rima.

Dios existirá, tan de pronto

como las derrotas. El deseo

robará los relojes y su porción

de espera.

En erupción los volcanes,

sincronizados para escupir

olor a eterno.

El amor que pedirá repetir,

empachado de miedo a la ausencia.

Lunas llenas y neón de serie B.

El amanecer y que seas,

aún con ronquidos, un no

a la oscuridad normalizada,

al sofoco del aire que bosteza

cuando la melodía eructa

disonancias.

El lugar será la reencarnación

de lo vivido, muertos

el tiempo y el adjetivo;

el cuando un huracán

que nuestra boca sopla

arrasando las alhajas de la realidad

impostora.

Publicado en Poemas

El diluvio y el arca

Estarán las piedras

en el mismo sitio en la próxima huída.

Las mismas gotas lloverán,

con igual enfado.

Una sordidez tan espantosa

como estentóreo es el desaliento salado,

llenará el pentagrama que habitas.

Estarán las piedras igual de erosionadas

por la traición de mil sombras,

por la mutilación del color,

por los bostezos de la ternura.

Un poeta, metáfora en armas,

verso asocial y melancolía en ristre,

al mañana señala los caminos,

las formas de caer, el diluvio y el arca,

quizás el tempo del no réquiem.

Estarán las piedras, el huir,

demasiado absoluto el tú,

y un olvido con simientes a después

de la batalla en coda.