Réquiem

Es tan de noche siempre. Es tan asesino el mar. Es tan difícil no hervir la tormenta. Es tan de día cuando mueres.

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Donde el amor es crudo

Aquí donde los trabalenguas mudos encontramos anclada respuesta en el ayer, aquí donde el amor con des-  es  grisáceo y crudo y su resurrección espejismo difícil de creer, algunos zombies losers tendemos los recuerdos ahorcados a secar. En el zénit encantado vimos tenues luces, son sobras de vetustas olas de donde mata el mar, curiosas... Leer más →

Victorias en la lluvia

Me has pisado todas las vidas, como pisan las victorias en la lluvia, como si la resurrección no se llevara todos los diluvios. Soy cuneta del destino traslúcido. La maldad de tus manos, enterrando mis moribundas primaveras, me mira en el principio de las guerras. Es tan invierno siempre aquí, que no tengo ni remordimientos... Leer más →

Avernos

Este silencio que se escapa a la dictadura de los pentagramas, es mi eco con la esperanza cortada a ras. Mis ojos son avernos, mal pintados por el caudal de la ceguera. Debe ser tan de noche de nuevo que sea guerra lo que respiran mis manos cuando esperaban tu cuerpo en soberbia, ira que... Leer más →

Rompeolas

Fuimos rompeolas que se quedaron dormidos en la tormenta. Nos tuvo la mar que arrancar las manos. Nos arrancó el abrazar. También los besos que nos debíamos. Nos dejó en la isla más desierta que había en mitad del estruendo. Somos tan sordos... También un sueño sin final moral, la distorsión de los amaneceres, la... Leer más →

Soy invierno

Hace mucho que soy invierno. Hay flores esperando a nacer donde velé tu huída. También fui quien inventó las calles. La ciudad me pertenece ahora. Pido para dos en la barra del Purgatorio y sonrío por los diálogos, repetidos y distorsionados. Solías ser ángel en vaqueros. Yo un imitador de transgresor con ropa interior de... Leer más →

Nada absoluta

Eras la nada absoluta. Ahora la nada maquillada de verso derrotado, la muerte cuando la venganza abre sus cuchillos. Los romanceros se presentan, firmes, ante la luna en sangre. Eras la nada absoluta, agazapada al otro lado de la noche. Ahora sigues siendo nada, despojada de virtud y adjetivos. No hay más allá de este... Leer más →

Se secará el deseo

Quiero que lluevas las tormentas en mis bocas, eternas. Mantendré el agua, se secará el deseo. Nos iremos a la última cena en un Macdonalds cutre y apartado. Querrás ahogar mis poemas de odio, mas seré poesía tan arrogante como la muerte segura de sí. Nos pasearemos en calles paralelas, lanzarás rayos que no ciegan,... Leer más →

Odio en horas bajas

Mi odio en horas bajas lame tu piel con ojos. Ataca ya en campo abierto con las bocas llenas de hielo y noche. Tú eres muda, ciega, la deserción de la esperanza. La piel se muda, recuerda, y te quedarás tan desnuda que para mi odio serás octubres mendigando existirte. Tu piel con ojos centinelas... Leer más →

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