Publicado en Esmeraldas

Ambos

Cuando sepa ahogarme

en el Guadalquivir que emana

tu esmeralda piel, blanca al fin,

susurraremos el verso tenue

de las aguas,

el silencio sinfónico del existir

para el cosmos de la paridad.

Cuando sepa ser sanlúcares

en los rincones del alba en primavera

absoluta, explotaremos,

verdes hacia la inmensidad,

dando vida a toda hoja asesinada

por otoños borrachos en las riberas

de lo efímero.

Moriremos en un epílogo pueril

que nos resucite en este lado de la fantasía,

donde el amar es gerundio de ambos…

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Publicado en Esmeraldas, Naima

Trinidad

Esta alba donde mi Big Bang

elimina efectos secundarios.

Esta Naima adosada a mi instinto.

Este Guadalquivir que mece

las melodías y adjetiva Esmeralda.

Este ser raído de valles desconchados,

orondo el pensamiento, oloroso

de los ojos que me abrazan

con el sol y el verdor.

Existo en la trinidad, en mis tres amaneceres, 

en mis tres muertes, en mis tres

perspectivas del río de mis vidas

boquiabiertas…

Publicado en Esmeraldas

Nuestra boca hermosa

De nuestra boca hermosa,

se escapan pétalos risueños.

Hemos inventando tanto ya

(primaveras impulsivas, algún invierno

que pasaba sin rumbo, todo el Barrio
Alto

engalanado de tus caderas);

respirar como calmas naciendo

es nuestro amar huracanado.

Miras con el mirar en los ojos esmeraldísimos

dentro de todo Guadalquivir

que te guardo. Sabías con la sapiencia

del amor; ahora me dibujas

en el lienzo de sanlúcares inmortales…

Publicado en Esmeraldas

Nuevas metamorfosis

Le hemos borrado el rostro a los adioses

marciales, a las arrogancias

de los semáforos que guiñan vacío.

Le hemos hecho burla a la tempestad

y sus ataques de guerrilla quinceañera.

Seguirá la noche inventando

nuevas metamorfosis, 

engañando a la pupila que inventó

el color del postrado mundo

ante nuestro caminar magnánimo.

Intentará secar el Guadalquivir que habita

en nuestro cauce; somos tan agua

esmeralda ya… Nos mofamos 

de la inmensidad asustada

de nuestra soberbia, del estúpido

“nosotros” dual, del diluvio que crea

desbordarnos…

Publicado en Esmeraldas

Enésimos

Este enésimo fin de fiestas del año

nos lo debía la diosa Felicidad.

Esta enésima manzana con escamas

la comemos furtivos, degradados

al fin de la prisión del pijo Paraíso.

Este enésimo infinito es tan perenne

como aguanten las sonrisas.

Somos tan enésimos en todos estos fines

de prólogos estentóreos…

Publicado en Esmeraldas

Sidonia

Nuestro ojo 

ha abierto las compuertas.

Caleadas esencias de Medina Sidonia,

el esplendor sensual de la Janda

en besamanos perenne,

nos tutea en el hoy Omeya.

Las calles empedradas

regalándonos el instante eterno;

manos en simbiosis

hacia el sol rojizo del atardecer

en emboscada a nuestro paso

estentóreo, el amor de milenios

donde fuimos, y seremos, emperadores

de la Andalucía del color único…

Publicado en Esmeraldas

A ti

Huele el mar a ti 

en los atardeceres en que descubrí

que eras tú la puesta de sol

y pluriempleo de noche ensimismada

de estrellas. 

En los recovecos de la andalucía

que parimos de nuestras ramas,

una aurora nos deslumbra 

con los rostros del Guadalquivir

viviéndonos. Las gaviotas son aire,

las barcas vestidas de esplendor

nupcial acechan los sanlúcares,

en plena ebullición. 

Va a quedar una eternidad muy coqueta

a este lado de ser tú…

Publicado en Esmeraldas

El caminar

Me has inventado el caminar

por tu existencia. Nunca tuve un yo

con tantas olas abrillantadas.

Invisibles a la erupción de gente

que mata en las esquinas de la vida,

miro en tus ojos el envejecer:

surcando las arrugas en nuestras pieles

desnudas, el color de Sanlúcar,

El río enorme respirándonos,

manos de diez dedos, el éxtasis

de saber juntos qué hay en el horizonte.

Me has inventado el caminar.

Solo me queda ser camino de tus pasos

en el verde que alumbra todos mis yoes.

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Tan otoño

Huele a nosotros

en los sueños y en las esperanzas.

Se está haciendo tan otoño

que los árboles nos enseñan

su altivez de manos al cielo.

Huele a brisa y a viento

que agita Sanlúcar, y a caballos

de nuestro verano.

A veces somos la arena fina

de los pasos invisibles. Otras los ojos

a los que las calles empedradas

hacen el amor.

Subimos magnánimos

a gobernar la realidad

de esta tierra maquillada

de calma y paraísos. El Barrio

Alto se hace flor y nos abre

las compuertas al oler oro

y la historia amanece en nuestros actos.

Publicado en Esmeraldas

Hijo nuestro

Engañamos al Guadalquivir.

Nos salen flores verdes por las bocas

del futuro. El otoño no es hijo nuestro.

Andamos sobre las aguas porque creemos.

Sanlúcar se viste de odisea.

Mojamos nuestros talones en el río

que muere.

Los barcos son notas musicales.

Parimos el deseo.