Publicado en Bienvenida a las armas

Aire y cielo

Un guiño del mar,

la muerte asiente,

disonante noche

de aullidos; inmensidad.

Fútil emboscada,

el horror ciego,

hundida barca,

achicar del miedo.

¡Mira, niño mío

un destino borracho!

¡Estaremos a salvo

cuando olamos a lirios!

(Tenemos muchas ganas,

de andar sobre las aguas,

muchas ganas tenemos

de saber a aire y cielo.)

Un fruncir del mar,

el mal encocado,

legañas de sal,

amores ahogados.

Sordo pentagrama,

la corbata evita

rotos en la tonada

que la sombra aviva.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

2 comentarios sobre “Aire y cielo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.