Publicado en Poemas

Una grieta

En estos versos numantinos,

inservible como un reo lo es al fin,

una grieta.

Escapan los que casi saben amar,

a lamer los clítoris de las metáforas,

a clavar en la cruz la letra pequeña

y los ceños de voluntad fruncida.

Entran a embestir balbuceantes vientos,

a borrar memoria de los mares

el destino y la fe ciega, a disparar

acidez el peso del tiempo, la ignorancia.

En estos versos huérfanos de daga

y cobijo de la incertidumbre,

me espera un dios sin hambre de hombres,

pupila en forma de grieta,

puente donde los universos se acostumbran

a sucumbir al vacío.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

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