Publicado en Naima

El tiempo sopla

Se nos muere la niñez, Naima;

a dentadas atacan los hombres

de corbata

y el huracán invisible que el tiempo

sopla.

Las alas cortarán al volar

cuando pájaros, cantemos,

la mar secarán

cuando barcos al destino

maquillemos de horizonte.

Seamos niños mientras el reloj duerma,

la inocencia de las flores,

la caricia del viento en tonada de domingo,

capas de superhéroes secando lágrimas

a la tristeza.

Se nos muere la niñez, Naima,

y resucitamos, invisibles, a ojos

de los adultos ciegos.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

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