Publicado en Imprescindibles

Emily


¡Cuántos zumbidos de moscas

parlanchinas

en la antesala a la cordura cegadora!

¡Cuánta piel incolora ajena a los besos

envejece encañonada

por la moral atormentada!

¡Cuántos versos vivientes

caminan, por casualidad,

sobre las aguas del tiempo

hecho hombre!

¡Cuánto atardecer, Emily,

en la esperanza del alba

que manda mesías

con gafas de sol!

Fuiste más que nadie,

más que Poesía estúpida,

más que un verbo en pasado,

más que presente balbuceante;

más que el big bang

en tu cerrar de ojos para ver mejor.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

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