Publicado en Poemas

Me subí al bus


Me subí al bus

que lleva a ningún lado,

con los vasos del Burguer moribundos,

y restos de guerra adolescente

manchando la moral

(falsa como todo lo impuesto),

de grisáceos fantasmas

que mueren en la siguiente parada.

Obviamente no pago billete,

me cuelo como haré

en el paraíso de la religión de moda,

mártir al menos el día de canonización,

y viajo sin respetar embarazadas

o ancianos sin memoria.

Mis auriculares dejan asomar

la arenga de millonarios

cantantes asustados del verso,

fumo del enfado de los presentes,

y dejo entrever deseos lascivos

a doncellas ceñidas de reggaeton

e impostura que cruzan por las ventanas.

Me subí y seguiré subiendo

porque los rumbos premeditados y en cruz,

las vacaciones en todo incluido,

los partidos ganados sin bajar del bus,

las horas a evitar el tráfico que insulta,

los partes meteorológicos repetidos,

y la espera a la muerte puntual,

no van conmigo.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

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