Publicado en Esmeraldas, Sin categoría

Moscú


Quedamos a merced de las rimas.

Hay luz donde el encabalgamiento parece

anochecer los abismos.

Las respuestas adormecidas

y las muy desertoras

pesadillean con campañas en Moscú.

En Sanlúcar huele a niños

de playa harinados.

Doñana vigila en la sapiencia

del tiempo salvaje. Los versos

arrinconan el deseo

de nuestros yoes Unos. El Mare

Nostrum muestra sus aguas sexuales.

Veo esmeraldas que sonríen

al despertar de mi niñez adulta.

Amo, luego soy…

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .