Publicado en Esmeraldas, Sin categoría

Mis doñanas


Mis doñanas inalcanzables ayer

me traen esmeraldas verdes absolutas,

me tocan el instinto animal, ojos

del hombre que guardaba, acechando.

Mis doñanas son el lince avistador

del infinitivo en tu cuerpo desbordado

en mi ojo en flexiones extasiadas.

Cae Sanlúcar en sueños de niña.

Vigilas con tu boca mi ser de almíbar,

saboreas la visión de mi ser existiendo

en ti, gemido del Mar Nuestro.

Nos alientan las gaviotas en vuelos

torpes, frágiles como la dulzura

de tu morder en mi costilla.

Esmeraldas de mis vidas absortas

en la primavera blanca y perenne.

Hasta un siempre parece menos

lejano, la noche medio día…

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .