Publicado en La primavera azahar, Sin categoría

El no tiempo


El no tiempo.

Santa Cruz, Los Pajaritos, Rochelambert,

Triana, Nervión derrumbándose

en los versos del olor consagrado.

Sevilla en sus suspiros últimos, ando

todos sus recovecos, soy en todos sus nombres,

tarareo todos sus sonidos, en las angostas

calles me saludan las religiones, la historia

me alumbra, pasan los barcos de Indias,

capital del mundo en los espejos, Torre

del Oro vigilante, me convierto en río,

los infinitivos se acercan, los -ando

de los mortales, Guadalquivir abarrotado soy

con tus aguas cruzándome, hacia la inmensidad

inmedible, hacia el Amor que nos mate…

El no tiempo.

Autor:

Músico a medias, escritor también, quizás demasiado ingenuo y extremadamente gruñón para lo que debe ser la tábula rasa a la que se supone que debe aspirar el ciudadano medio. Revolución Francesa en todos sus actos inmortales, siendo la inmortalidad un tema bastante alejado de la masa encéfala que no sabe amar con todas sus consecuencias.

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